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Todos
queremos tener una vida saludable y feliz, pero tener salud no es únicamente
ausencia de enfermedad. Según la OMS tener salud es un estado de
bienestar físico, psíquico y social. Por tanto nuestro estado
psíquico, nuestras emociones, nuestro comportamiento y relaciones
sociales también inciden en nuestro estado de salud.
A lo largo de la vida vamos cosechando frustraciones que surgen de cosas
que no salen como esperábamos, sentimientos de culpa, ataques de
ira etc..Todos estos sentimientos negativos pueden desembocar en malestar
e incluso en dolencias psicosomáticas como úlceras, migrañas,
hipertensión arterial etc..
Por mucho que huyamos las experiencias negativas ocurren y es seguro que
algunas nos golpearán. ¿Qué podemos hacer?. No podemos
evitar que nos ocurran cosas desagradables pero si podemos cambiar el
modo en que estas cosas nos afectan. Así existen dos recetas que
nos pueden ayudar a aliviar estos trastornos: el humor y el amor.
El humor puede quitar rigidez a los problemas y disminuir la tensión
de una situación complicada. Cuentan que Jacinto Benavente se encontró
caminando por una acera estrecha con otro señor que venía
de frente y que le dijo:"yo no cedo el paso a ningún maricón".
El escritor contestó al tiempo que se bajaba :"yo sí".
De esta forma solucionó el problema sin ningún enfrentamiento.
Por otra parte las situaciones por complejas que sean siempre se pueden
ver desde cierta distancia de nosotros mismos y fácilmente hasta
nos resultará graciosa nuestra propia postura. Dicen que: bienaventurado
el que se ríe de sí mismo porque nunca le faltarán
motivos.
Al reírnos liberamos endorfinas o sustancias del placer, realizamos
de forma más eficaz la acción inmunológica de lucha
contra las infecciones, aumentamos los latidos del corazón como
si hiciéramos ejercicio, disminuimos la tensión arterial
al dilatarse las paredes arteriales, aumentamos la inspiración
y espiración del aire expulsando casi el volumen residual, favorecemos
la digestión etc..
Por otra parte el amor aplicado a todas las actividades de la vida es
muy beneficioso para uno mismo. Dar es recibir. El amor produce comprensión
y así dejamos de juzgar negativamente y de buscar las cosas negativas
de los demás.
En el libro Amar es la respuesta, se cuenta que una señora
aparcó su coche en el aparcamiento de un hospital dónde
había ido a un curso sobre cómo establecer relaciones positivas.
Cuando a las dos horas fue acogerlo se encontró con que un coche
aparcado en doble fila le bloqueaba el paso. De pronto se sintió
llena de ira y rabia pues tenía que irse enseguida a su trabajo.
Esperó un rato muy enfadada y el dueño no aparecía.
Su enfado iba en aumento hasta que se dio cuenta que debía aplicar
lo aprendido en el curso sobre relaciones positivas.
Reflexionó, se tranquilizó y ya sin ira ni rabia, pensó
en preguntar por el dueño del coche que le tapaba la salida. Rápidamente
lo averiguó y cuando lo encontró le pidió por favor
si era tan amable de retirar su coche para poder salir. El señor
"insolidario" resultó ser un policía que estaba
encargado de vigilar el aparcamiento y multar los coches mal aparcados.
Su coche estaba aparcado en zona prohibida y estaba esperando al dueño
pensando que llegaría lleno de ira para multarlo pero al ver que
el dueño era una señora muy amable y serena le dejó
irse con una sonrisa.
Se trata de una anécdota muy ilustrativa de lo equivocadas que
pueden estar muchas de nuestras rabietas y que con esas reacciones generamos
un "veneno" del que nosotros somos las principales víctimas.
Elisa
Aranda - Bióloga
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