Cuentos de Calleja
Crecer con el Cuento

La narración o cuento es una actividad humana que se remonta en el tiempo hasta el inicio de las distintas culturas. A través de narración se transmite oralmente tradiciones, hechos históricos, descripciones geográficas y normas de conducta.

La persona del narrador como transmisor de todas estas ideas ha sido importante y apreciada socialmente, ya que cumplía la función que actualmente desarrollan los medios de comunicación: informar y distraer, también lo mismo que hacen estos medios, dar su particular visión de los hechos en función de sus intereses o de los de las personas que los contrataban. De su habilidad dependía el éxito de la narración y la difusión de su información.

Descripción de batallas, relatos míticos que justifican el origen de un pueblo o una religión, historias cotidianas o hechos fantásticos se entremezclan en la estructura de los relatos que nos han sido transmitidos y que modificados a través del tiempo y el espacio han constituido un sedimento cultural hasta nuestros días.

Naturalmente en la actualidad, la difusión de la lectura y la difusión de los libros, ha hecho que cambie el modo de valorar este genero que tiene en todas las literaturas actuales destacados representantes.

Pero aunque creo que este género es importante y válido para todos, quiero sobre todo destacar aquí los valores que encierra con relación a los niños.

Son estos, como los pueblos en sus primeras etapas, seres con ansia de conocimientos que todavía no poseen las técnicas propias adecuadas para obtenerlos. En la primera etapa de su vida no saben leer, conocen poco del mundo que les rodea y nada del que les ha precedido. Contarles cuentos es muy importante para suplir estas deficiencias.

El cuento establece una relación cálida y de complicidad entre el niño y la persona que le narra el cuento, reforzando su afectividad e interés .

Durante el desarrollo de la narración, el niño va conociendo hechos, personas, caracteres y objetos que enriquecen sus conocimientos.

Es importante no realizar la exposición de una forma rutinaria y asegurar la comprensión de todo lo que se le expone por parte del niño. La comprensión oral es importantísima en el proceso de aprendizaje. Lo normal es que el niño incorpore la historia en su mente y desee oírla en ocasiones sucesivas, recordando el desarrollo de la acción y los personajes y aportando algún detalle que hemos olvidado mencionar y que estaba en la narración primera. Se ha convertido así en un ejercicio de almacenamiento de datos perfectamente ordenados en su mente; este mecanismo le será de gran utilidad más adelante para la realización de sus tareas escolares.

La narración o lectura de cuentos debe orientarse como el preámbulo de la lectura y escritura, habilidades que deberán adquirir nuestros hijos un poco más tarde. Se les debe animar, aunque no sepan leer, a que traten los libros con cuidado por lo que nos distraen y enseñan; haced que los hojeen y comentadles las ilustraciones, también se les puede pedir que dibujen alguno de los personajes para ver que ha impresionado su mente.

Cuando ya sean mas mayores y sepan leer y escribir, se les debe pedir que "inventen" historias, las escriban e ilustren. Es importante por nuestra parte leerlas y no tanto para realizar correcciones, sino para conocer mejor la creatividad y afectividad de nuestro hijo.

Los nuevos medios de comunicación: el cine, la TV, el ordenador y las consolas han cambiado el interés primordial de la palabra a la acción y aunque este es un valor que atrae la atención del niño, la mayor parte de las veces lo induce a la pasividad ya que la acción sólo está en la pantalla y no desarrolla su fantasía.

La narración oral o la lectura de cuentos dirigida a los niños, es una práctica educativa que no debemos descuidar, ya que indudablemente es una de las bases más importantes para asentar el desarrollo afectivo e intelectual de nuestros hijos.

 

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