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Analizar la conducta del niño es la tarea prioritaria
de los padres y educadores. Muchas veces consideramos que ésta
no es la adecuada, pero resulta difícil saber si la causa es una
mala asimilación de hábitos educacionales o existe una causa
fisiológica.
En estos últimos años la atención de médicos y psiquiatras se ha centrado en analizar la conducta de los niños que denominan hiperactivos, son niños que se mueven continuamente y resulta prácticamente imposible controlar su actividad. Aunque algunos niños de este grupo tienen ya problemas en su primer año de vida (lloran más y más a menudo, existen dificultades para alimentarlos y duermen menos comparándolos con otros niños de su edad), la sintomatología propiamente dicha aparece a partir de los tres años y está claramente definida alrededor de los cinco. Las principales características del niño hiperactivo son cinco:
Para poder ayudar a estos niños en su desarrollo, es necesario
un diagnóstico médico. Algunos especialistas someten al
niño a exámenes bioquímicos o radiológicos
como el electroencefalograma o el scaneo cerebral, pero la mayoría
se atienen a criterios clínicos. Algunos niños pueden tener
comportamientos que se asemejan a los de los niños hiperactivos,
pero para diagnosticar la hiperactividad infantil es necesario realizar
un examen físico y psicológico completo. |
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[artículo relacionado: El
Niño Hiperactivo II ]
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