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| por el consultor pedagógico del Colegio Balder, Isauro Blanco |
- Los cimientos: claridad conceptual. ¿Por qué disciplinar?
- La disciplina establece límites protectores de la grandeza humana, que se desperdiciaría en mediocridad si los adultos no enseñamos a cultivar los talentos.
- La disciplina es un regalo de éxito. Nadie llega a la cima por casualidad ni por suerte. El trabajo, la consistencia, la tolerancia a la frustración son ingredientes necesarios de la autorrealización.
- La disciplina se aprende y los padres son los maestros de esta asignatura existencial; la genética, la herencia o el medio ambiente no son los factores determinantes.
- La disciplina propone expectativas positivas sobre las capacidades y el autocontrol; desarrolla habilidades intrapersonales (inteligencia emocional) y recursos interpersonales (empatía, comunicación).
- La disciplina es un “vaso comunicante” con la felicidad: un espíritu templado sabe apreciar el contraste y valora las sorpresas de la vida: estos factores son los abastecedores de la felicidad.
- Principal enemigo:
- Miopía psicológica: los padres se invalidan en la educación del carácter de su hijo, relegando esta función a la genética, al destino, a la sociedad. Claudicación terrible con efectos demoledores: niños y adolescentes caprichosos, tiranos en el hogar, intransigentes, infelices, candidatos directos a las adicciones.
- Formación del carácter: método
- Todo el universo está regido por el principio de causalidad. El aprendizaje de la disciplina se asimila sólo por el principio de causa-efecto. Utiliza el “Método de los paquetes” y el de “Primero paga la entrada”; son infalibles… porque tu hijo no es tonto.
- Reglas para la aplicación del método:
- No negocies: distingue si es una orden, una sugerencia o una súplica.
- Sé “firme en el asunto y suave con la persona”: cuida las palabras, los tonos de voz y los mensajes no verbales. No amenaces, actúa.
- Cuidado con las emociones tóxicas: lástima, culpa, miedo o cansancio psicológico. Si estás bajo el efecto de estas emociones te incapacitarás para educar y entrarás en escaladas negativas.
- La regla de oro del método es: coherencia y consistencia. La persona que no siga el método participa en un sabotaje a la formación del carácter de un niño o un adolescente.
- Enseña la conducta que quieras lograr en tu hijo. La primera enseñanza es tu modelaja: tu hijo aprenderá más fácilmente lo que haces, no lo que dices.
- Citas:
- “Si no educas a tu hijo con amor en tu pequeño mundo… alguien lo hará sin amor en el mundo adulto”. Zig Ziglar
- “Un héroe no es más valiente que un hombre ordinario, pero es valiente cinco minutos más.” Ralph W. Emerson
- “La adversidad es el polvo de diamante con el que el Cielo pule sus joyas” T. Carlyle.
- “Una fiesta permanente es una buena forma de definir el infierno”. G. B. Shaw
- “Edúcalos o padécelos”. Marco Aurelio
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