El
concepto estático y conservador de biblioteca como
almacén de libros ha dado paso al dinámico,
lugar en que se facilita su utilización y se programan
actividades para motivar a los pequeños lectores.
Las
más usuales son:
-
Visitas a grandes bibliotecas con una sencilla explicación
de su utilidad y trascendencia.
-
Información en las escuelas y guarderías
de la existencia de bibliotecas infantiles en la ciudad,
su horario y programa de actividades.
-
Lectura grupal de un libro escogido en función
de la edad de los niños; se realiza una pequeña
introducción para despertar su interés y
a continuación deben ellos ir leyendo en voz alta
(actividad muy interesante), por turno y hasta el final;
seguidamente se iniciará un intercambio de preguntas
sobre lo leído y su interés.
-
Exposiciones de libros, con la colaboración de
las editoriales que dejan muestras, para que los niños
conozcan las distintas características de los libros.
-
El cuento narrado es esta una actividad clásica
de las bibliotecas, que a veces pueden contar con la presencia
de un cuenta-cuentos con experiencia en la narración
ante niños.
-
Talleres en los que a partir de un libro se organicen
actividades de teatro, mimo, pintura, etc.
-
Concursos en los que naturalmente los premios son lotes
de libros.
La
idea fundamental es conseguir que la biblioteca forme
parte de las actividades preferidas del niño y
que afiancen en él el habito de la lectura.