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Después de las fiestas navideñas, la vida
ha vuelto a la normalidad, el invierno va avanzando y poco
a poco surgen vestigios de nueva vitalidad en la naturaleza,
el rítmo de ésta, ha condicionado la vida de
los hombres durante miles de años y es natural que sus diversos
ciclos fueran un momento destacado para nuestros antepasados
Sabemos que culturas muy distintas celebraron
y celebran el fin del invierno con grandes fiestas. En nuestra
cultura occidental, los romanos las convierten en fiestas
cívicas que tenían repercusión en todo el imperio, con el
nombre de SATURNALIAS, durante estas fiestas se pedía el retorno
de la luz en el momento más oscuro del invierno.
Las Saturnalias se celebraban a mediados
del mes de diciembre, probablemente entre el 17 y el 23; durante
este periodo se suspendían litigios y ejecuciones y los esclavos
alternaban con sus dueños como si fueran hombres libres durante
las festividades.
El cristianismo asimiló y adaptó estas
celebraciones e introdujo un periodo de austeridad y penitencia
llamado Cuaresma, durante el cual era necesario privarse de
todo tipo de placeres, pero consintió en la celebración del
Carnaval (carne levare –quitar las carnes) durante el cual
las fiestas y la relajación precedían al periodo de celebraciones
religiosas.
Durante estos días el orden establecido desaparecía
y el Rey Carnaval, marcaba sus propias actividades, cambiar
de aspecto por medio de un disfraz que cambiaba la personalidad
era corriente y muchos se ponían careta o antifaz para no
ser reconocidos.
Esta fiesta ha tenido diversos vaivenes propiciados
por la política y la religión, desapareció en los países protestantes
y se conservó en los católicos.
El
Carnaval se celebra en Europa, principalmente en España, Portugal,
Francia, Italia, Bélgica, Suiza e Inglaterra, pero también
en algunas ciudades que no pertenecen ahora a estas naciones,
no hay que olvidar que las nacionalidades son relativamente
recientes.
El periodo de Carnaval no es uniforme
en todos los países, pero los días importantes son el domingo,
lunes y sobre todo el martes anteriores al Miércoles de Ceniza,
que marca el principio de la Cuaresma este martes recibe nombre
específico : Martes de Carnaval, Mardi Gras, Fat Tuesday y
también Mardi Gras Day. En España estos tres días se les
llama CARNESTOLENDAS.
Existe la costumbre generalizada de celebrar
una comida o merienda campestre, el jueves anterior al miércoles
de Ceniza, es el llamado Jueves Lardero en España y Jueves
Grasso en Italia.
El Carnaval fue llevado a América por
españoles y portugueses, pero allí ha adquirido un aspecto
distinto, una dimensión de espectáculo y también una
influencia de las tradiciones indígenas y de los esclavos
africanos.
El Carnaval de Río en Brasil tiene fama
universal, pero en muchos otros países americanos se celebran
fiestas importantes.
En España cada vez tienen más auge las
fiestas de Carnaval y aunque de distinto signo las de Tenerife
y Cádiz son las más famosas.
CARNAVAL
BRASILEÑO
Quisiéramos comentar
este año, un poco las particularidades de este carnaval, que
es quizás el más conocido internacionalmente, ha ido evolucionando,
hasta convertirse en un gran espectáculo, donde el lujo
y las coreografías en las que trabajan todo el año, constituyen
el gran acontecimiento de las Escuelas de Samba, que compiten
cada año en el Sambodromo.
En
Recife y Olinda los carnavales son mas democráticos, la capital
pernambucana es la sede del “frevo”, baile, que no hay que
confundir con la samba y que se danza con una sombrilla de
colores y de los “maracatús” inspirados en las representaciones
de los esclavos negros, con una serie de personajes tradicionales.
El mas antiguo de ellos, el célebre Galo da Madrugada es
el que marca el inicio del Carnaval de Recife.
En Salvador de Bahía donde lo mismo
que en Recife la gente vestida con los distintivos de su “bloco”,
baila siguiendo las evoluciones de los “pasistas” en los
“Trios Electricos”, el Carnaval tiene una gran importancia
y los grupos musicales lo invaden todo.
El
Carnaval de Río y las escuelas de Samba
Pero
el Carnaval más conocido internacionalmente es el de
Río.
Es interesante observar que los
que han convertido el Carnaval brasileño y en especial el
de Río, en una referencia mundial, no son las clases dirigentes,
son los grupos oprimidos, que desde 1928, comenzaron a salir
de sus barrios y favelas, para conquistar la ciudad con sus
músicas fantasías y coreografías.
Africa y Europa influyeron mucho en
el carnaval brasileño. Portugal aportó el “entrudo”, muy popular
desde el XVII al XIX, era un juguete con el que las personas
se mojaban unas a otras en la calle con diferentes líquidos.
En el siglo XIX surge el personaje Zé Pereira, nombre de un
personaje portugués, que sirvió para denominar a los
que recorrían las calles tocando enormes tambores, pero estas
particularidades no sobrevivieron en el siglo XX.
Hasta los años 30, los desfiles de Carnaval
estaban constituídos por los “corsos” los “ranchos”
y “las grandes sociedades”. Se trataba de un cortejo de coches
abiertos, desde los que se tiraban serpentinas al público
que iba a ver el desfile, pero a partir de los años 40, perdieron
la hegemonía a favor de las Escuelas de Samba.
En 1934 las escuelas de Samba formaron
su primera asociación, lograron apoyo oficial y año tras años
han ido desarrollado su música, personajes y coreografía,
de tal forma que el cambista carioca sea conocido como el
más claro exponente de la identidad nacional brasileña, las
élites brasileñas no han tenido otra alternativa que
reconocerlas como el gran acontecimiento del Carnaval y el
símbolo de la internacionalidad brasileña.
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