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De
las tres grandes ramas del arte: arquitectura, escultura y pintura,
esta última es la más conocida como manifestación
artística. Tanto en muestras oficiales como en la decoración
de nuestros hogares, es fácil contemplar un cuadro.
Por
esa razón es muy fácil ir introduciendo a los niños
en el lenguaje pictórico y sus diversas características,
con independencia de su valoración artística.
El
lugar sobre el que se realiza la pintura se le llama SOPORTE;
ha variado mucho a través el tiempo y en todas las épocas
han sido diversos según el lugar o el destino que se diese
a la pintura.
En
la PREHISTORIA el soporte en que encontramos las pinturas
que aun hoy podemos admirar es la pared rocosa de cuevas y abrigos
y también láminas de piedra.
Llamamos
a estas manifestaciones ARTE RUPESTRE.
Ya
en PERIODO HISTÓRICO, los muros son ampliamente utilizados,
pintándose sobre ellos al fresco o al temple.
De los materiales
transportables, el textil (tela o lienzo) es el más utilizado
pero se pueden ver pinturas sobre MADERA, COBRE, CRISTAL, LATÓN,
PIZARRA, MARFIL, PAPEL y PERGAMINO, con mucha frecuencia y en algunas
culturas sobre materiales autóctonos, como ocurre con los
PAPIROS EGIPCIOS.
La simple observación,
cualidad que hay que cultivar mucho en relación al arte,
suele ser suficiente, de todas formas en las exposiciones de cuadros,
la ficha informativa que se encuentra al lado del cuadro expuesto
suele informar sobre la naturaleza del SOPORTE.
Es interesante el
conocerlo ya que a veces este condiciona la realización de
la obra y sus características.
Otro concepto que
deben adquirir pronto ante una representación pictórica
es el de:
PINTURA FIGURATIVA
Aquella en que vemos representados, con distintos medios y acierto,
escenas, personas y objetos reales.
PINTURA ABSTRACTA
Basado en composiciones plásticas que buscan un impacto
sensorial o intelectual semejante al que puede producir la música.
Estos dos conceptos
pueden ser el punto de partida de la observación de la pintura
para los niños. |