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Los
Estilos Arquitectónicos
Para poder analizar y comentar una obra artística es necesario
poder encuadrarla dentro de un estilo.
Estilo es el conjunto de características constructivas,
ornamentales y materiales, que son comunes a varias obras.
Generalmente, el estilo común está encuadrado en el
mismo periodo cronológico.
Tomando en cuenta sólo lo que se llama comúnmente
la cultura occidental, los especialistas han clasificado en cuatro
grandes secciones los estilos arquitectónicos, tomando como
referencia principal su datación, pero también los
referentes constructivos.
Aunque se puede matizar más en líneas generales:
Llamamos estilos antiguos al egipcio, mesopotámico,
griego y romano.
Medievales al prerrománico, románico, gótico,
musulmán y mudéjar.
Modernos, al Renacimiento, barroco y neoclásico y
a partir de ese momento, entramos ya en la arquitectura contemporánea,
que utiliza nuevos materiales y técnicas y en la que la personalidad
de algunos artistas, permite hablar de escuelas o influencias.
En el amplio periodo que se desarrolla entre el 2500 A.C. y el 300
D.C., se desarrollan los estilos antiguos.
Del 300 al 500 los medievales y a partir de esta fecha hasta 1800
los modernos.
La época contemporánea multiplica las posibilidades
y por tanto existe una mayor diversidad en las obras producidas.
Si observamos las ilustraciones y aunque no poseamos conocimientos
sobre la historia de la arquitectura, podemos apreciar a simple
vista diferencias notables entre las distintas construcciones, es
decir, que pertenecen a estilos distintos.
En la próxima explicación sobre cuestiones artísticas
iremos dando las claves para llegar a la comprensión de sus
diferencias. |