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La pirámide es identificada por muchos como la manifestación
característica del arte egipcio, aunque sólo sea uno
de los tipos de monumento funerario que fueron utilizados en Egipto.
En principio sólo fue utilizado
por los faraones y luego extendido a los miembros de su familia,
aunque nunca llego a ser un enterramiento popular, dado su complicación
y coste.
Su historia y evolución
Durante el reinado de las dos primeras dinastías,
Osiris como dios de ultaratumba fue una divinidad de primer rango;
su reino era subterraneo y hacia él iban las almas de los
faraones, atravesando la oscuridad ayudados por las sentencias del
Libro de los Muertos y con la ayuda del sistro mágico o ankh,
símbolo de la vida.
Las tumbas eran subterráneas ya que esa era la ruta para
llegar hasta el dios.
Egipto era un estado teocrático,
el faraón era considerado la transmutación de la divinidad
y los sacerdotes trataban de dar una mayor importancia a la divinidad
a quien estaban adscritos con el fin de conseguir mayor poder político
y riquezas.
La preponderancia del dios Ra determinó
la hegemonía de Heliópolis, la ciudad de la que procedía
su culto y su símbolo, la pirámide en cuyo vértice
estaba la barca solar, pasó a ser la forma del enterramiento
de los faraones, ya que su alma ascendía por las aristas
de la pirámide para fundirse con la divinidad y proyectar
los rayos del sol sobre Egipto.
El tamaño colosal quiere magnificar
la categoría de la persona allí enterrada; además
la pirámide tiene un valor simbólico como representación
de Ra ( Dios - Sol) en el momento de su mayor esplendor. Las aristas
de la pirámide simbolizan los rayos del sol sobre la tierra
y de la misma forma que el sol y su luz resurgen de la oscuridad,
la pirámide simboliza la vuelta a la vida del difunto que
cubre.
Antes de llegar a la pirámide clásica
se produjo una evolución a partir de la mastaba.
La superposición de varia mastabas
dió lugar a la pirámide escalonada; de esta clase
nos queda un magnífico ejemplar: la pirámide de
Zóser ( faraón de la III dinastía) que
se encuentra en Saqarah. Consta
de seis cuerpos escalonados, su construcción se adjudica
a Inhotep, sacerdote de Heliópolis; es considerada la más
antigua construcción en piedra de Egipto. Posee un complicado
sistema de estancias y corredores subterráneos, siendo muy
importante la cámara sepulcral a 25 m. de profundidad.
El faraón Snefru de la IV dinastía
pasó del tipo de pirámide escalonada a la piramidal
típica. Construyó una pirámide en Dahsur
cerca de Saqarah. Se la denomina
"pirámide romboidal", tiene una altura de casi
100 m. y la particularidad de que sus lados tienen una doble inclinación
ya que se modificó el esquema inicial de la construcción
para que no fuese tan escarpada.
Pero las pirámides universalmente
conocidas y consideradas como una de las siete maravillas del mundo
antiguo son las de Gizeh, erigidas por los faraones de la
IV dinastía: Keops, Kefrén y Mikerinos; las tres contienen
en su interior la cámara sepulcral a la que se accedía
por unos corredores inclinados, abiertos al exterior y que eran
rellenados de piedra y sellados, después de depositar el
sarcófago real.
La de Keops, hijo de Snefu es la
mayor con 145 m. de altura. El alineamiento de las caras es perfecto,
utilizando simplemente un nivel de agua el ajuste de las junturas
es tal, que no se puede deslizar entre ellas la lámina de
un cuchillo.
Falta el "piramidón" dorado
que servía de remate; también ha desaparecido la capa
de caliza blanca que daba un aspecto liso y brillante a sus paredes.
En su interior se encuentran tres cámaras funerarias, quizás
edificadas en proyectos sucesivos. La primera es subterránea
a 30 m. de profundidad. La segunda en el eje de la pirámide
se encuentra a 21 m. de la base y la tercera, que contiene el sarcófago
real está a 42 m de altura con respecto a la base, para llegar
a ella hay que seguir un pasillo descendente y luego una galería
ascendente, que lleva hasta la cámara funeraria, en ella
no hay pinturas, ni esculturas, solo bloques ciclópeos, cuidadosamente
aparejados.
Se edificaron otras pequeñas pirámides,
que sirvieron de tumbas a miembros de la familia real, en las proximidades
de esta gran pirámide.
En la V dinastía se construyen pirámides
más pequeñas en Abusir.
En el Imperio Medio, la mayor parte
de las pirámides se construyen de ladrillo aunque se recubren
con placas de piedra para darles un aspecto más noble; de
esta época son significativas las de Fayum.
Para evitar los saqueos se construían
varios corredores que llevaban a falsas cámaras sepulcrales.
Las pirámides de este momento tienen unas dimensiones semejantes
a la de Micerinos pero con una mayor pendiente en sus caras.
Durante la época tebana, en el Imperio
Nuevo, las pirámides son meras representaciones funerarias;
son pequeñas y no reciben ya el sarcófago del faraón.
Su importancia declina a favor del templo.
En época mucho más moderna,
al Final del Imperio egipcio, en el periodo denominado de
"los faraones negros", cuando como consecuencia
del deseo de estos faraones de ser considerados verdaderos representantes
de Egipto se vuelve a este tipo de enterramiento, en la zona de
Nubia, en Karima y Meroe, son abundantes pero de un tamaño
mucho más reducido que las de la IV dinastía y realizadas
con un aparejo más sencillo, pero su interior está
decorado con abundancia de pinturas referidas a los dioses y a la
vida del difunto.
Aunque la pirámide prácticamente
desapareció como modelo para las tumbas regias, su forma
quedo consagrada como símbolo protector de las tumbas privadas
de los grandes personajes, por ello se han encontrado gran cantidad
de ellas utilizadas como adorno escultórico en tumbas de
grandes magnates.
En la época de los Tlomeos,
volvieron a edificarse pequeñas tumbas piramidales hasta
la época cristiana.
Esta tipología se extendió
incluso entre los romanos, alguno de los cuales edificaron sus tumbas
imitando el modelo egipcio como Cestio cuya tumba con forma
de pirámide se alzó en Roma el s.I de nuestra era.
Características Constructivas
La realización de las pirámides
es una prueba tangible de los conocimientos matemáticos de
los egipcios que supieron establecer la relación entre el
circulo y el cuadrado, y así, la altura de las pirámides
es igual al radio de un circulo, cuya circunferencia fuera igual
al perímetro de la base. Siendo la inclinación de
todas las caras de 51 grados, 51 minutos.
La construcción de estos extraordinarios
monumentos fue posible por la colaboración de todos los habitantes
que en los tres meses de la inundación trabajaban en las
obras faraónicas, reforzando a los trabajadores habituales.
El transporte de los bloques de piedra
se hacia por el río Nilo desde las lejanas canteras
y ya en tierra por medios de rodillos, cuerdas y rampas de arena
y madra eran arrastrados y elevados hasta el lugar exacto donde
debían ser colocados.
Mano de obra abundante, paciencia y conocimientos
científicos, suplieron la carencia de máquinas y tecnología
en la realización de estas construcciones.
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