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El primer cumpleaños es una ocasión única -
el primer aniversario de un evento que te cambió la vida,
el nacimiento de tu hijo. A diferencia de otras fiestas de cumpleaños,
no la celebramos porque nuestro hijo la reclama, o porque todos
sus amigos lo hacen, sino porque nosotros queremos celebrarla, por
la familia y por nuestros amigos. Suelen ser ocasiones familiares,
íntimas, relativamente sencillas pero muy emocionantes y
llenas de orgullo.
A esa edad los niños
no se enteran mucho de la comida, los regalos ni de los invitados,
pero sí de la decoración (colores, formas) y la sensación
de ser importante, aunque no comprenden por qué. Es una ocasión
en la cual toda la familia va a querer homenajear a tu hijo, por
lo cual suelen asistir gente de todas las edades. Esto complica
la planificación de actividades, ¡pero una reunión
de amigos íntimos o familiares no suele necesitar animación
adicional! Conviene intentar invitar por lo menos uno o dos niños
pequeños más, para que tu hijo vaya desarrollando
amistades y para que se entretengan entre sí. También
hay que tener en cuenta que los niños pequeños se
agobian con facilidad, así que demasiada estimulación
les puede provocar el llanto. Payasos y animadores suelen asustar
a esta edad.
Tu hijo se entretendrá muy bien jugando
con sus regalos. Si hay varios niños pequeños, pueden
todos jugar con los regalos de tu hijo (¡nunca es demasiado
pronto para aprender a compartir!). También, los padres o
un hermano mayor puede entretener al cumpleañero jugando
con pompas, plastilina, una pelota blanda y, por supuesto, los globos.
Un bebé de un año sí se da cuenta de colores
y formas, y le encantará la estimulación visual de
la decoración. Sugerimos una decoración sencilla pero
colorida con globos y guirnaldas. Hay que tener cuidado con globos
que se exploten - pueden asustar al niño, y también
es muy importante evitar que ponga un trozo de globo en su boca.
La mejor hora para la fiesta es después
de la siesta de la tarde. No sólo estará descansado
el bebé, sino también su hora de dormir te dará
la oportunidad de organizar la comida, poner la mesa y decorar.
No pasa nada si le dejas durmiendo un poco mientras van llegando
los invitados - después de todo, es su día.
Para la comida, lo más fácil
sería servir algunas cosas que tu hijo y sus amigos puedan
comer con las manos (galletas, dados de queso, salchichas, etc.),
y unos canapés sencillos para los invitados mayores.
A esta edad a tu hijo le gustará un poco de tarta, pero ¡prepárate
a tener migas por todas partes! En algunos países hay la
costumbre de presentar al bebé celebrando su primer cumpleaños
con un trozo de tarta. La reacción del bebé - atacar
con gusto, estudiarlo primero, reducirlo a pedazitos, tirarlo al
suelo - puede decir mucho del carácter del pequeño
y es una indicación de cómo va a ser de mayor.
El primer cumpleaños
de tu hijo es una ocasión importante. Pero no te tienes que
agobiar organizando una fiesta complicada. Tu hijo lo pasará
bien, seguro - es más importante que quede en tu memoria
como una celebración alegre y divertida. ¡No te olvides
de las fotos!
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