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Invitaciones:
Recorta siluetas de murciélagos de cartulina negra, y escribe
la información con un bolígrafo plateado o pintura
plateada.
Invitaciones (2): Escribe la información de la fiesta
(lugar, fecha, hora, etc.) en el borde de un cuadro aprox. 20cm
x 20cm de papel de seda blanco o de tela blanca (por ejemplo, una
sábana vieja). Cubre un lolipop (estilo Chupa Chups®)
con el cuadro (si utilizas papel de seda delicado, se recomienda
poner dos cuadros), ata el "cuello" y dibuja unos ojos al fantasma.
Entrega un lolipop/fantasma/invitación a cada niño
(¡recuérdales no perder la información!).
Fantasmas flotantes: Cuelga algunas ramas secas del techo
o colócalas en el techo directamente. Infla unos globos blancos
o globos cristal, y cubre cada uno con un trozo de plástico
blanco (por ejemplo, una bolsa de basura blanca cortada) o tela
blanca (por ejemplo, una sábana vieja). Ata el "cuello" con
una cinta o cuerda justo debajo del globo, y machaca un poco la
"falda" para que quede a tiras. Con un rotulador negro, dibuja los
ojos y si quieres también la boca, y cuelga los "fantasmas"
de las ramas con un hilo blanco o invisible. También puedes
colgar estos "fantasmas" fuera en el jardín, para dar la
bienvenida a los invitados.
Fantasmas flotantes (2): Decorar globos blancos llenos de
helio de la misma forma, cubriéndolos con plástico
blanco o una tela blanca, y colócalos en manadas por la sala
o jardín. Es un efecto sencillo pero impactante y muy divertido.
Fantasmas
flotantes (3): Necesitas unas sábanas blancas y unas
escobas o cepillos. Recorta unos ojos y si quieres también
bocas en sábanas blancas, y cubre las cabezas de unas escobas
o cepillos grandes. Apóyalos en las esquinas o insértalas
en tiestos de plantas.
Entrada
de horror: Cuelga trozos largos de cintas decorativas negras
del techo de la entrada y mantén las luces apagadas, para
que las cintas rocen las caras de los invitados y ¡les den un susto!
Mantén
las luces bajas. Si puedes encontrar una bombilla de luz "negra"
(las venden en muchas tiendas de electricidad), reemplaza las bombillas
de una lámpara de techo con ésta. Da una luz "fantasmagórica".
O reemplaza tus bombillas con algunas bombillas rojas.
Si encuentras una calabaza grande, ¿por qué no seguir
con la costumbre norteamericana de convertirla en un participante
de la fiesta? Corta la parte superior con un cuchillo grande (guárdala
para luego volver a tapar la calabaza), y saca la parte interior.
Luego, dibuja en la "cara" los ojos y la boca, y con un cuchillo
pequeño, haz huecos en esa forma. Cuando esté lista
para la fiesta, pon dentro una vela baja y enciéndela. Cubre
la calabaza con la tapa. La luz iluminará los ojos y la boca,
¡dándole un aspecto tenebroso! Un truco es hacer unos cortes
en la parte baja de la tapa, y espolvorea encima bastante canela
y nuez moscada molida. Reemplaza la tapa, que con la luz de la vela,
desprenderá un olor muy agradable y otoñal.
¿Por
qué limitarnos a calabazas? Quita la tapa de un pimiento
verde o rojo (o la base, depende en donde se apoye mejor) y
recorta caras miedosas o graciosas. Coloca una vela baja en la base
y enciéndela antes de que vengan los invitados. Decora la
entrada a la fiesta con varias de éstas.
Cuelga
arañas de plástico del techo a varias alturas
con hilo transparente. Este efecto funciona de maravilla si apagas
las luces y enciendes la fiesta con velas.
Crea
fantasmas pequeños y divertidos. Forma una bola con
una hoja de papel de seda blanca, colócalo en el centro de
otra hoja, recoge la hoja alrededor de la bola y ata el "cuello"
con una cuerda. Con un rotulador negro, dibuja una cara en el fantasma.
Haz varias de éstas y cuélgalas alrededor de la fiesta
con hilo transparente.
Si encuentras hielo carbónico (¡siempre mantenlo fuera
del alcance de los niños, y nunca tócalo sin guantes!),
éste puede dar un ambiente espectacular a una fiesta. ¡Un
efecto curioso es meter el hielo seco en una calabaza vacía!
Una idea genial es utilizar guantes desechables de plástico
(no los de látex) para las bolsas de recuerdo. Puedes
llenarlos con regalitos, palomitas, golosinas, etc. Queda gracioso
si metes una golosina ovalada de color en cada dedo, para representar
la uña.
Formas de sombra: Con un cutter, recorta la silueta de un
fantasma o un murciélago de cartulina negra. Coloca la cartulina
delante de una linterna encendida, en un mueble en una esquina de
la sala. Esta iluminará la forma de un fantasma o un murciélago
en la pared opuesta, además de ser un decorado bonito en
sí.
Decora las paredes y la mesa con hojas y ramas secas.
Adorna la mesa con una "mano amputada". Llena un
guante de látex con algodón, pégale uñas
de papel, y píntalo con "sangre" (pintura roja).
Recorta siluetas de murciélagos de cartulina negra,
y cuélgalas por la sala con hilo transparente (se puede comprar
en mercerías) o negro.
Un cuerpo sin cabeza: Rellena un abrigo o chaqueta y pantalones
de adulto con almohadas y periódicos enrollados, y coloca
el "cuerpo" en una silla al lado de la puerta principal. ¡O se puede
utilizar una calabaza como una cabeza!
Decora las ventanas con siluetas de murciélagos (mejor
vistas desde fuera) o fantasmas (mejor vistos desde dentro).
Crea
tu propia banda sonora para la fiesta. Graba en cassette
o CD los sonidos atmosféricos que se te ocurran: gritos,
aullidos, el sonido de hojas secas bajo los pies, la caída
de ollas de metal, carcajadas fantasmagóricas, etc... ¡Una
actividad muy divertida, y a los invitados les encantará
el efecto! Arroz cayendo encima de papel de aluminio será
lluvia, una bolsa de plástico será un murciélago,
celofán será un fuego, etc.
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