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DON
JUAN TENORIO
Una
costumbre arraigada en España durante muchos años
hizo que, junto con la visita a los cementerios, la representación
en los teatros de la obra Don Juan Tenorio
fuera normal.
Este
personaje, que ya adquirió fama en la pluma de Tirso
de Molina, se convertirá en el romanticismo, gracias
a la versión de José Zorrilla
en un gran éxito teatral y en uno de los personajes representativos
del espíritu español, junto con Don Quijote
y la Celestina.
La
obra de Zorrilla se estrenó en Madrid en 1884 y obtuvo
un gran éxito, pasando a ser obra de repertorio en las compañías
de teatro, su argumento romántico, la atractiva personalidad
del protagonista y su versificación fluida y pegadiza, reforzaron
su éxito.
A
partir del estreno, muchos jóvenes repitieron más
o menos seriamente las estrofas de "la escena del sofá":
"¿No
es verdad ángel de amor,
que
en esta apartada orilla
más
clara la luna brilla
y
se respira mejor?"
El
autor: José Zorrilla, convertido en un dramaturgo famoso
por esta y otras muchas obras de las que es autor, marchó
en 1885 a México, donde fue nombrado director del Teatro
Nacional por el emperador Maximiliano. También allí
se representó y alcanzó un gran éxito esta
obra.
Seguramente,
la escena del cementerio y de las apariciones fue el pretexto adecuado
para programar esta obra, coincidiendo con la Festividad de Todos
los Santos y la de los Fieles difuntos, la idea tuvo aceptación
y su representación fue casi obligada alrededor de esas fechas,
tanto en España como en México.
Ha
sido también a lo largo de tantos años, muchas veces
"reinventada" y casi no hay director, actor masculino
o artista de la decoración , que no hayan participado alguna
vez en su puesta en escena.
| El
personaje ha sido tratado por autores extranjeros y sus aventuras
tienen versiones musicales, teatrales, novelísticas y,
por supuesto, cinematográficas, aunque quizás
la versión original, con sus recursos sencillos e ingenuos
en las escenas de ultratumba, impresionaron más a los
espectadores que las actuales, con efectos especiales más
sofisticados, pero que son recibidas por un público más
exigente. |
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El
teatro ha perdido protagonismo, otros medios y otros temas atraen
la atención del público y ya la representación
de Don Juan no es obligada; en muchas ciudades sólo
se hace teatro esporádicamente y ya no es obra "de repertorio",
en consecuencia no es obra obligada en las programaciones teatrales.
"Si
buena vida os quité
mejor
sepultura os di".
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