|
Los padres tienen que preocuparse
de confeccionar el disfraz, pero no es una tarea demasiado pesada,
ya que son disfraces sencillos y que se pueden hacer con poco esfuerzo,
ingeniándose en aprovechar prendas en desuso, restos de bisutería,
alguna cartulina, quizás comprar alguna máscara o complemento que
los hay muy baratos, un spray para poner brillos y un poco de maquillaje
de teatro serán suficiente para lograr la transformación de nuestro
inocente y travieso niño en un terrible monstruo o perverso brujo.
Se pueden disfrazar de cualquier
cosa, pero los clásicos para esta fecha son los de: fantasma,
brujo, calabaza, esqueleto y vampiro, aunque pueden utilizarse
otros, siempre que no sean demasiado pretenciosos, de animales
o plantas que también son adecuado.
A
continuación vamos a poner algunas sugerencias para confeccionar
los disfraces, pero será importante la imaginación de cada
uno y la disponibilidad de materiales.
|