Comienza el cole y vuestros hijos, casi siempre
después de un apresurado desayuno, salen camino de
sus clases.
Normalmente, además de los libros, llevan
algo para comer en la pausa de la mañana y cuando
vuelven a casa por la tarde, quieren merendar algo que les
guste, alejado de los menús rutinarios del comedor
escolar.
Según la edad y las costumbres familiares
existen muchas variaciones, las más usuales son: pan
con jamón, chorizo, salchichón u otro embutido,
también el queso o el chocolate, algún lácteo
y galletas; el clásico bocata y una fruta es una opción
estupenda. Queremos ofreceros unas variaciones a las ya habituales
y más utilizadas pero, sobre todo, hacer que penséis
en innovaciones utilizando con creatividad los recursos de
los que dispongáis.
Lo más agradable es utilizar pan reciente,
pero si esto no es posible, podéis guardarlo en el
congelador o utilizar pan de molde.
Dependiendo de la edad, se puede sustituir
algún elemento por otro más suave, por ejemplo
añadir queso o poner mantequilla en vez de mostaza.
Deseamos que os gusten y ayudar a convertir
esta mini-comida en algo apetitoso y deseable. |