A
todos nos ha pasado alguna vez, que ante la vista de un plato
de comida que nunca hemos probado, nos entre un poco de repelús
el primer bocado, por miedo a un sabor desagradable. Pero
como somos mayores sabemos que si no lo probamos, nunca podremos
decir si nos gusta o no, precisamente de este tema trata el
libro.
El
protagonista del cuento no quiere probar las espinacas porque
son verdes, piensa que las cosas que realmente saben bien
pueden ser rojas pero jamás de color verde.
Su
madre trata de convencerlo pero no lo consigue y no las probará
hasta que su padre invente un juego de magia que cambie de
color las espinacas.
Es
un libro muy sencillo y divertido con dibujos simples pero
muy expresivos. Resulta fácil de leer y puede ser de
gran utilidad para los adultos que se encuentren con niños
que sean malos comedores.
|