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Con
la ayuda de Robinson, un cerdito perfecto, vuestros pequeños
pueden llegar a ser los niños más educados del vecindario,
eso si, decirles que deben hacer justo lo contrario de lo que
los padres de Robinson dicen, porque, no olvidemos, que él
es un cerdo y los cerdos no tienen los mismos modales que nosotros
¿Eh?
Es una manera estupenda
de enseñarles a vuestros niños buenos modales. De
una forma divertida aprenderán a recordar que deben hacer
la cama, bañarse todos los días, recoger sus juguetes
cuando terminen de jugar...
Los dibujos son
muy bonitos y expresivos. El texto, escrito en clave de humor,
está muy logrado y seguro que hará que vuestros
pequeños reaccionen ante las cosas que les mandáis
hacer mil veces y nunca recuerdan. Con este libro ya no tienen
excusa.
Ynés
Collarte
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