| Según la Convención de los derechos del niño
de 1989, la verdad sobre el origen es un derecho del niño
y su historia le pertenece. También la Ley de adopción
española establece en el artículo 321 que deberá
constar en la sentencia que el adoptante se ha comprometido a
hacer conocer al adoptivo su realidad biológica. Esta obligatoriedad
que establece la ley no anula la duda de los padres a la hora
de encarar el relato sobre la adopción.
Nos encontramos con diferentes posturas, desde aquellas que optan
por comenzar a hablar sobre la adopción desde la llegada
del niño, a otros que deciden esperar la iniciación
del tema con las preguntas que el hijo vaya formulando. Los criterios
varían y son amplios, no hay recetas que puedan aplicarse
a todas las familias por igual. Siempre debemos tener en cuenta
las características del niño y de los padres adoptivos.
Es mejor no utilizar la palabra "adopción"ya
que el niño puede que aún no haya logrado comprender
lo que significa. Los niños suelen reaccionar con alegría
al relato sobre el deseo y la necesidad que había de su
presencia por parte de sus padres.
A medida que el niño crece es preciso estar atento a lo
que va procesando y preguntando para comprender lo que entiende
de las respuestas que recibe. Es aconsejable ser prudentes, y
no dar la información de una vez y para siempre, sino que
se ha de dosificar. En ocasiones los padres utilizan como recurso
la presencia de un embarazo o un nacimiento cercano como apertura
al tema.
Sería deseable que todo relato incluya tanto las necesidades
de los padres por querer un niño como la de los hijos por
necesitar unos padres. A medida que crecen se preguntan cosas
más complejas como quien era la madre biológica,
si tuvo otros hijos, ¿por qué lo entregó?, si pueden
conocerla, etc. Es importante no confundir deseo de saber con
deseo de conocer a la progenitora, para no introducir lo que el
niño no demanda y avanza por sobre sus requerimientos y
posibilidades.
Sobretodo, hay que dejarles bien claro que no son diferentes
a los otros niños en cuanto a su procedencia, que la persona
que lo gestó deseó lo mejor para ellos y que por
eso lo dio en adopción. También es importante hacerles
comprender que el hecho de la adopción es un modo frecuente
de constituir una familia. |