2
patatas medianas
1
longaniza
1
huevo
25
gr. de mantequilla
sal
|

La
longaniza se asa o se fríe con muy poco aceite. El huevo se
bate y mientras tanto, se cuecen las patatas, partidas a trozos grandes,
en agua con un poco de sal. Inmediatamente se aplastan con un tenedor
hasta que se conviertan en puré. Se le añade la mantequilla
y la mitad del huevo batido, se divide en dos porciones y se pone
una aplanada como si fuera una tortita sobre un plato refractario
o de acero inoxidable (los de hacer huevos al plato sirven) untado
ligeramente de mantequilla o aceite. Se coloca sobre ella la longaniza
a rodajas y se cubre con la otra porción de la misma forma.
Se extiende por la superficie el huevo sobrante y con un tenedor se
le hacen unas ondulaciones que lo adornan, finalmente se pone a gratinar
para que se dore la superficie. |