1 tajada
de bacalao
Leche
1 diente
de ajo
1 rama
de perejil
Aceite
1 huevo
Harina
|

Se
desala la tajada de bacalao (que ha de ser gruesa, de buena calidad
y sin espinas) durante 12 horas, cambiándole el agua tres
veces; luego se corta en tiras de un dedo de grueso, después
se ponen en un recipiente con agua, un ajo espachurrado y la rama
de perejil.
A
continuación se pone el recipiente en la lumbre y cuando
hierva se retiran se secan con un paño y se ponen a remojo
en leche, finalmente se pasan por huevo batido y harina y se fríen
bien doraditas.
|