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Si usted ha tenido o tiene dolor lumbar, es muy importante que lea con atención el siguiente apartado. ¿QUÉ PODEMOS HACER? Muchos trabajos de investigación, especialmente suecos, han demostrado los efectos beneficiosos a largo plazo de un programa educativo que permita evitar las situaciones desfavorables sin renunciar a ninguna actividad diaria. Todos estos programas han tenido mayor efectividad que el tratamiento clásico de reposo y antiinflamatorios. En este apartado intentaremos darle unas normas básicas de conducta. 1.- ESTADO DE ÁNIMO Puede que usted haya experimentado que, cuando una persona sufre un dolor que dura un cierto tiempo y le impide realizar sus actividades diarias, se produce un cambio de carácter. Así, una persona que antes era alegre y animada ahora se vuelve irritable y depresiva. Esta situación es muy negativa y se ha de intentar superar por todos los medios. Los estados depresivos convierten en más difícil la superación de situaciones desfavorables. Por otro lado, las situaciones de estrés, ansiedad, angustia y depresión favorecen la aparición de dolores lumbares en personas predispuestas a tenerlos. Esto es debido a que estos trastornos emocionales pueden conducirnos a contracciones musculares más intensas de lo normal, provocando un dolor que aumentará a su vez la contracción muscular, en un círculo vicioso difícil de superar. Somos conscientes de que es fácil decirlo y muy difícil llevarlo a cabo, pero debe intentar superar las situaciones de ansiedad y angustia que, como hemos dicho, pueden dar origen a un dolor lumbar. Si ya lo padece, es necesario que no caiga en el desánimo: que las alteraciones emocionales no agraven su dolor y hagan más difícil su superación. Si usted cree que ha experimentado un cambio de carácter, debe consultar a un médico para que le ayude. 2.- OBESIDAD El sobrepeso y la obesidad tienen efectos negativos muy concretos sobre la columna lumbar: - significan un aumento de la carga; - la obesidad se acompaña de flacidez abdominal, que a su vez agrava la lordosis lumbar. Si usted padece este problema, debe intentar ponerle solución. Si lo hace, los efectos para la columna serán muy beneficiosos. 3.- FUMAR Se ha demostrado que las personas fumadoras y que presentan accesos de tos constante tienen dolor lumbar mucho más frecuentemente. Esto se debe a que la tos aumenta la presión a nivel del disco y puede ayudar a aumentar la lesión del anillo fibroso. 4.- DEPORTE Se ha demostrado que las personas que practican deporte regularmente presentan menos lumbalgias que la población sedentaria. Esto se debe a que los deportistas tienen unas hormonas llamadas endorfinas en una cantidad superior al resto de personas. Estas hormonas actúan disminuyendo la percepción del dolor, es decir, con estas hormonas el dolor se hace más tolerable y por lo tanto se evita caer en el desánimo que puede prolongarlo. Los deportes más recomendables para la columna vertebral son el ciclismo, la natación y la gimnasia bien dirigida. 5.- EJERCICIOS Es muy importante que los ejercicios se practiquen regularmente. Nunca han de provocar dolor, de lo contrario hay que revisar que no se estén realizando mal. Volvemos a recordar la importancia de la constancia, condición indispensable para el éxito. La mayoría de ejercicios tienen como objetivo reforzar la musculatura abdominal y estirar los músculos que mantienen la columna lumbar en posición de hiperlordosis. 6.-ACTIVIDADES DE LA VIDA DIARIA Debemos intentar modificar nuestras actividades diarias de modo que la presión sobre el disco y sobre la columna sea menor. Hay que recordar que nunca debemos levantar un peso sin doblar las rodillas.
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