|
¿Cómo
ayudar a los hijos en su vuelta al colegio?
Son
muchas las semanas de vacaciones infantiles en verano. Regresar
a la "normalidad" no siempre es fácil, requiere un proceso
de adaptación, que depende de aptitudes personales -como
las cualidades físicas, intelectuales o emocionales- pero
también del tipo de convivencia familiar, es decir, de las
actitudes educativas y de la calidad emocional y afectiva de la
relación padres-hijos.
Los
educadores, sean padres o maestros, influyen en la infancia por
su forma de ser, por lo que hacen y por lo que dicen.Qué
mejor manera de ayudar a los hijos en un momento de cambio que mostrando
un satisfactorio autocontrol ante nuestra incorporación laboral.
¿Qué
actitudes educativas deben cuidarse estos días? El afecto,
la autoridad y el desarrollo de la autonomía. Demasiados
niños mandan en sus casas, y el veraneo familiar puede constituir
una etapa de afirmación de sus exigencias. La actitud sobreprotectora,
lo mismo que la permisiva, tiende a evitar toda frustración.
Los padres que ante cualquier dificultad adaptativa del hijo tratan
de evitarla o solucionársela no le preparan para la vida
real. "Se acabaron las vacaciones" puede significar una frustración
para algunos niños, pero hay que educarles para asumirlo.
Así, hay que controlar la sobreprotección, ayudar
a los niños a enfrentarse al nuevo curso sin resolverles
los problemas, sin comprarles otra vez todo lo que quieren y no
necesitan.
Hay que ayudarles también a recuperar un hábitat de
estudio, hacer que ordenen su escritorio y su habitación.
No olvidemos las horas de sueño.Tampoco hay que llenar su
horario de actividades extraescolares, sino dejarles algo de tiempo
libre.
Y
hay que saber crear ilusión por aprender, por vivir otro
año con sus amigos o compartir nuevas actividades. No les
engañemos creando sólo ilusión con grandes
cajas de colores, lápices que huelen o zapatos que vuelan.
Son niños de una sociedad de consumo y hasta cierto punto
es inevitable, pero hay que saber decir basta.
Al
reanudar las clases, los niños pierden tiempo de convivencia
con sus padres. Qué mejor manera de ayudarles que llegar
un poco antes a casa o cambiar algún día una actividad
extraescolar por recogerles en la escuela y "perder el tiempo" juntos.
Esto aporta ilusión y permite una "puesta al día"
sobre el inicio escolar, desde qué opinión tiene el
hijo del nuevo profesor hasta la primera travesura de su amigo.
Estos
días, los niños necesitan un ambiente familiar acogedor
y creativo; sobra el estrés. Contener las ansiedades adultas
es importante, pues generan miedo e inseguridad ante lo nuevo, con
lo que no les facilitamos su proceso adaptativo. Recuperar hábitos,
actitudes y ritmos puede llevar algunas semanas. Es normal, qué
menos.
Dr. Jordi Sasot
|
|
Dr.
Jordi Sasot
Psiquiatra Pediátrico
Centro Médico Teknon. Barcelona |
|
Para
más información: (34)
93 290 62 62
|
|
|
|