Función
del Miedo
El
miedo es la reacción normal y adaptativa que experimentamos
cuando nos enfrentamos a estímulos (situaciones, objetos
y pensamientos) que implican peligro o amenaza, teniendo un
valor de supervivencia obvioEl miedo, como cualquier otra emoción,
se manifiesta a tres niveles o tipos de respuesta:
- Expresiones
conductuales visibles.
- Sentimientos
y pensamientos subjetivos (en los humanos).
- Cambios
fisiológicos acompañantes.
Tanto
en los humanos como en los animales, aparecen diferentes tipos
de estrategias de conducta que van desde la inmovilidad total
hasta los ataques de pánico con huida desesperada de
la fuente de peligro.Los sentimientos que aparecen con el miedo
son sensaciones desagradables más o menos intensas (desde
el simple malestar hasta el terror), urgencia de escapar y gritar,
irritabilidad, ira, agresividad, sensación de irrealidad,
percepción espacio-temporal alterada, falta de concentración,
pensamientos irreales o distorsionados, etc.Las manifestaciones
fisiológicas más comunes son:
- Ritmo
cardiaco acelerado
- Sudoración
excesiva
- Tensión
muscular
- Sequedad
de garganta y boca
- Sensación
de nausea en el estómago
- Urgencias
de orinar y defecar
- Dificultad
en respirar
- Respiración
rápida y entrecortada
- Temblores
- Dilatación
de las pupilas
- Erizamiento
del pelo
- Aumento
de la presión arterial
Entre
cambios bioquímicos que el miedo produce se encuentra
la secreción de adrenalina (epinefrina) en las glándulas
adrenales y noradrenalina (norepinefrina) en las terminaciones
periféricas de los nervios del sistema nervioso autónomo,
así como un incremento en la tasa de ácidos grasos
libres y corticosteroides en plasma.
Si
el miedo continúa durante un periodo de tiempo largo,
producirá fatiga, dificultad para dormir, insomnio, pesadillas,
pérdida del apetito, facilidad para sobresaltarse, agresión
y evitación de cualquier situación temida.
Los
recién nacidos muestran una conducta alterada y trastornada
cuando tienen hambre, están cansados o nerviosos, antes
que miedo propiamente dicho. En los primeros meses de vida el
niño no responde con cautela ante estímulos novedosos
pero si responde con gritos y lloros alertando a la madre en
busca de protección cuando tiene hambre, dolor, frío
o recibe una estimulación violenta como ruidos fuertes
o ante la perdida de apoyo. Es una reacción muy adaptativa,
ya que le ayuda a sobrevivir ante posibles peligros.
Se
puede diferenciar diferentes tipos de llantos dependiendo si
es llanto de hambre, de dolor o simplemente para llamar la atención
o "falso" llanto. Sobre las dos primeras semanas los bebes lloran
cuando se les retira algún objeto gratificante como el
chupete o se interrumpe la alimentación. A medida que
transcurren las primeras semanas el bebe empieza a prestar más
atención a los estímulos novedos que a los familiares
mostrando interés y recciones que pueden se de aprensión
y miedo. Gracias al miedo existimos como especie.
De
los 8 a los 12 meses el niño es capaz de reconocer y
diferenciar los estímulos familiares de los extraños
y comienza a mostrar miedo a las personas desconocidas.
Cuando
empieza a caminar las respuestas de evitación se hacen
más patentes al poder exteriorizar el temor huyendo del
estímulo atemorizante y corriendo al encuentro de su
madre.
Durante
los dos primeros años de vida los temores van aumentando.
El niño puede explorar su entorno teniendo más
probabilidades de encontrarse con situaciones peligrosas, desde
las caídas sin importancia, sufrir sustos de personas
extrañas, percances con animales como los perros y no
digamos con coches que circulan peligrosamente a escasos metros
de nuestros enanos.
En
el momento empiezan a poder comunicarse con el habla, el desarrollo
cognitivo cambia así como la naturaleza los miedos. Se
pasa de los miedos a daños físicos a miedos de
carácter social.
Los
niños más pequeños tienen miedos a seres
imaginarios, ruidos fuertes, al daño físico, a
la oscuridad, separación de los padres, a la escuela,
animales, mientras que los adolescentes padecen más temores
a hacer el ridículo, al fracaso escolar, a ser observado,
al aspecto físico, a las relaciones sociales, a la muerte
etc... . El
sexo y la clase social
son variables que influirán en los tipos y formas de
manifestar los miedos.
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