MIEDOS INFANTILES por Jorge García

 

IV - Pautas de Actuación

 

El miedo a la oscuridad

 

El ambiente del dormitorio debe ser agradable para estimular el descanso de forma relajada.

La luz se puede ir eliminando de forma gradual si el niño se resiste a dormir y protesta cada vez que se apagan las luces, mediante el uso de reguladores de intensidad lumínica o ir cerrando progresivamente la puerta del dormitorio.

El ambiente sonoro debe ser tenue, sin grandes ruidos que puedan interferir y distraer la conciliación del sueño. Esto no quiere decir que haya silencio absoluto, ya que el niño podría despertar al mínimo sonido.

La temperatura de la habitación debe ser la adecuada

Hay que acostumbrar a los niños a realizar siempre las mismas rutinas de conducta antes de acostarse para adquirir hábitos de conducta saludables:

 

  1. La hora de acostarse debe ser siempre la misma y sobre todo temprana para poder descansar ampliamente y adquirir un hábito de sueño saludable.
  2. Debe orinar y evacuar antes de irse a la cama .
  3. Haber sido bien alimentado para no experimentar hambre o sed .
  4. Cepillarse los dientes.
  5. Ducha o baño.
  6. Realizar actividades sosegadas previas al sueño. No es recomendable juegos movidos o violentos que entrañen gran actividad física .

 

 Una de las grandes dificultades que se presentan con los niños pequeños al comenzar a dormir solos es la hora de salir los padres de la habitación y apagar la luz. En ese momento protestarán y pueden estallar con gritos y lloros . La actitud debe ser firme y segura. Consolarlos mediante caricias pero no cogerlos en brazos y sacarlos de la habitación para llevarlos al dormitorio paterno. Se permanecerá durante unos minutos junto a él para salir al cabo de un rato aunque no se haya dormido. Este procedimiento se repetirá hasta que entienda que no se va a salir con la suya.

También pueden emplearse el uso de juegos en la oscuridad para superar el miedo como la gallinita ciega, el escondite, etc.