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IV
- Pautas de Actuación
El miedo
a la oscuridad
El
ambiente del dormitorio debe ser agradable para estimular el
descanso de forma relajada.
La
luz se puede ir eliminando de forma gradual si el niño
se resiste a dormir y protesta cada vez que se apagan las luces,
mediante el uso de reguladores de intensidad lumínica
o ir cerrando progresivamente la puerta del dormitorio.
El
ambiente sonoro debe ser tenue, sin grandes ruidos que puedan
interferir y distraer la conciliación del sueño.
Esto no quiere decir que haya silencio absoluto, ya que el niño
podría despertar al mínimo sonido.
La
temperatura de la habitación debe ser la adecuada
Hay
que acostumbrar a los niños a realizar siempre las mismas
rutinas de conducta antes de acostarse para adquirir hábitos
de conducta saludables:
- La hora de acostarse
debe ser siempre la misma y sobre todo temprana para poder
descansar ampliamente y adquirir un hábito de sueño
saludable.
- Debe orinar y evacuar
antes de irse a la cama .
- Haber sido bien alimentado
para no experimentar hambre o sed .
- Cepillarse los dientes.
- Ducha o baño.
- Realizar actividades
sosegadas previas al sueño. No es recomendable juegos
movidos o violentos que entrañen gran actividad física
.
Una de las grandes dificultades
que se presentan con los niños pequeños al comenzar
a dormir solos es la hora de salir los padres de la habitación
y apagar la luz. En ese momento protestarán y pueden
estallar con gritos y lloros . La actitud debe ser firme y segura.
Consolarlos mediante caricias pero no cogerlos en brazos y sacarlos
de la habitación para llevarlos al dormitorio paterno.
Se permanecerá durante unos minutos junto a él
para salir al cabo de un rato aunque no se haya dormido. Este
procedimiento se repetirá hasta que entienda que no se
va a salir con la suya.
También pueden emplearse el uso
de juegos en la oscuridad para superar el miedo como la gallinita
ciega, el escondite, etc.
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