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Jerarquías
de Miedos
Elaboración
de la jerarquía:
Existen
diferentes
tipos de jerarquías
dependiendo del tema y criterio escogido:
- Espaciales,
la aproximación y el orden de las situaciones se realizan
en función de la proximidad o lejanía al estímulo
temido.
- Temporales,
el tiempo es el factor que marca el grado de intensidad en
el miedo sentido.
- De
cantidad, se realizan en función de la intensidad y
volumen de los estímulos.
- Temáticas,
se gradúan las situaciones en torno a un tema.
- Mixtas,
en las que se combinan las diferentes variables anteriores.
Para
construir la
escala jerárquica
de escenas ansiógenas se debe seguir los siguientes pasos:
- Escoger
el miedo con el que se va a trabajar, que en nuestro caso
será el miedo escénico.
- Hacer
una lista entre doce y veinte situaciones que implican el
miedo.
- Utilizar
el termómetro del miedo dando una valor de cinco
a la escena o situación más suave y de cien
a la peor de las situaciones. Wolpe denomina a estas calificaciones
con el nombre de unidades subjetivas de ansiedad ( suds:
Subjective Units of Distress ). La relajación total
vale cero suds.
De
esta forma los acontecimientos quedarán jerarquizados
según su mayor o menor capacidad de provocar ansiedad.
Cada ítem de la lista representará un aumento
de estrés sobre el ítem anterior y tales aumentos
deben ser, aproximadamente, del mismo grado.
En
cuanto a la aplicación de la relajación a la jerarquía
de situaciones se seguirán los puntos siguientes:
- Visualizar,
una vez conseguida la relajación total, el primer
item de la jerarquía durante 40 o 50 segundos, de
la forma más real posible, logrando una representación
mental clara de la situación. Hay que ser capaz de
evocar sonidos, olores, imágenes, sensaciones de
tacto y estructura de la situación.
- Observar
si empieza cualquier signo de tensión o sensación
de ansiedad y asignarle un valor en "suds" mentalmente.
- Utilizar
la sensación de tensión como señal
para empezar la relajación muscular profunda. La
tensión es un primer sistema de aviso de lo que luego
será malestar emocional real.
- Una
vez ha decrecido el nivel de tensión, volver a imaginar
la escena o situación hasta que sea posible mantenerla
en la imaginación sin experimentar ansiedad o tensión.
- Cuando
en dos presentaciones seguidas no se experimente ansiedad,
entonces se puede pasar a la siguiente escena de la jerarquía.
A
medida que se va adelantando en la jerarquía se experimenta
una mejoría en la habilidad para hacer frente a las situaciones
de la vida real.
Si
se observa alguna dificultad para practicar la desensibilización
sistemática, posiblemente se deba a uno o varios de los
siguientes problemas:
- Relajación
incompleta.
- Dificultades
en la visualización.
- Jerarquías
mal construidas.
La
exposición puede ser real o imaginaria. Para niños
menores de 11 años resulta recomendable utilizar el procedimiento
de exposición real, ya que su capacidad cognitiva no
se encuentra lo suficientemente desarrollada para que la representación
simbólica de la situación que temen les proporcione
una experiencia emocional similar a la realidad. La exposición
en vivo es más efectiva que en la imaginación.
La
relajación muscular es la respuesta elegida para contrarrestar
la respuesta de ansiedad y sustituirla. Los niños más
pequeños pueden tener dificultades para alcanzar una
relajación profunda y discriminar los diferentes y niveles
de tensión y relajación. Por este motivo hay que
buscar respuestas alternativas a la relajación, que inhiban
también la ansiedad. Entre las actividades posibles y
dependiendo de la edad se encuentra el juego, la risa, el enfado,
la música, las imágenes emotivas, y sobre todo
el apoyo de los padres y el terapeuta al fomentar los sentimientos
de seguridad y bienestar frente a los estímulos temidos.
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