a)
Fisiológico que incluye los cambios
somáticos, viscerales y corticales ( cambios en la
tensión muscular, tasa cardiaca, ritmos
electroencefalográficos,etc.).
b)
Conductual hace referencia a los actos externos
directamente observables del organismo ( expresiones
corporales y faciales, inactividad, hiperactividad,
lucha, huida, etc.).
c)
Subjetivo que se refiere a la experiencia interna
consciente del propio estado emocional o afectivo del
sujeto ( calma, tensión, sensación de
malestar, etc.).
Los
supuestos básicos de la relajación
progresiva son los siguientes:
1.
Es una técnica fisiológica centrada en la
relajación de la musculatura
esquelético-motora.
2.
El programa de entrenamiento se basa en la
discriminación de las señales de
tensión en los distintos músculos del
cuerpo a través de ejercicios sistemáticos
de tensión y relajación.
3.
La relajación de la musculatura esqueletico-motora
conlleva automáticamente la relajación del
sistema autonómico-vegetativo y la
relajación del sistema nervioso central.
4.
La relajación fisiológica produce efectos
paralelos de relajación emocional y de
relajación cognitiva.
Los
objetivos más apropiados para el entrenamiento en
relajación son las respuestas molestas de alto
nivel de tensión que interfieren con la
ejecución de otra conducta. Antes de aplicar la
relajación progresiva en un programa
terapeútico hay tres áreas generales que
terapeuta clínico debe explorar:
a)
Informe médico para asegurarse que no existen
contraindicaciones para el uso de la relajación
como enfermedades físicas graves, ataques
epilépticos, diabetes, utilización de
fármacos, etc.
b)
Descubrimiento de las causas de la tensión
manifestada para poder decidir si la tensión
manifestada es inapropiada o es una respuesta racional a
circunstancias reales.
c)
Búsqueda de posibles estímulos para la
respuesta de tensión de manera que se pueda
decidir si la relajación va a ser utilizada sola,
como primer paso en el tratamiento, o como parte de un
programa terapeútico más amplio.
El
uso de la relajación produce efectos
fisiológicos beneficiosos reduciendo la frecuencia
del pulso y la presión de la sangre, la
transpiración y la frecuencia respiratoria,
consiguiendo excelentes resultados en el tratamiento de
la tensión muscular, el insomnio, la
depresión, los espasmos musculares, el dolor de
cuello y espalda, la hipertensión y por supuesto
la ansiedad. Además, el tener una respuesta de
relajación sirve para ayudar a las personas a
hacer frente a la situación de una forma
más efectiva a nivel operante, incrementando el
éxito de futuras actuaciones y reduciendo las
evitaciones.
La
relajación no es una técnica infalible y
aplicable a todas las situaciones y personas .Existen
situaciones en las que la tensión y cierto nivel
se ansiedad resultan respuestas adaptativas muy
efectivas, y otras en las que el arousal
fisiológico se debe a una falta de habilidades
para realizar una determinada tarea.