Se
ha comprobado en numerosas estudios e investigaciones que las
niñas suelen tener más miedos que los niños,
tanto en número como en intensidad.
Existen
dos explicaciones a este hecho :
a)
Hipótesis biológica:
Diferencia
los papeles masculino y femenino en función de sus
características físicas. En los mamíferos
superiores los machos son constitucionalmente más fuertes
y están dotados mejor para la defensa y ataque que
las hembras , mostrando menos conductas temerosas.
b)
Hipótesis sociocultural
Las
diferencias están determinadas por el rol social desempeñado
por cada sexo. La educación diferencial recibida en
un entorno socio-cultural determinado marcará esas
diferencias . Las niñas tiene una permisividad mayor
para exteriorizar los sentimientos y emociones que los niños
, aunque sientan lo mismo. Los reforzadores y los castigos
actuaran como modeladores de conducta conformando las diferencias
de sexo. Una niña temerosa, que llora ante una lagartija
es protegida por la madre mientras el niño debe cazarla
para echarla de casa regañándole el padre si
muestra algún signo de miedo.
Esto
sería coherente con el rol general de comportamiento
femenino (necesidad de protección, temerosidad, exteriorización
de los sentimientos, etc.), frente al rol masculino ( ausencia
de temor, valor y defensa del sexo débil.)
La
clase social puede modificar la presentación de determinados
miedos madurativos debido fundamentalmente a la actitud diferenciadora
de los padres. Las madres de clase media destinan más
tiempo a interactuar con sus bebés que las madres trabajadoras.
Esto conduce a un desarrollo cognitivo más precoz en
los niños de clase media produciendo una aparición
precoz de ciertos miedos madurativos. Suelen llorar mucho
más ante gente extraña, separación o
ciertos objetos poco familiares como máscaras.
Sin
embargo existe una pequeña porción de miedos
infantiles que persisten y continúan durante mucho
tiempo, llegando incluso hasta la edad adulta. Estos miedos
son los denominados trastornos de ansiedad, es decir cuando
la respuesta de miedo es desproporcionada, exagerada, y acaba
convirtiéndose en un problema para la familia y el
propio niño.
Algunos
estudios han demostrado que alrededor del 50 por 100 de los
niños entre seis y doce años presentan siete
o mas miedos frente a un 6 por 100 que padece miedos intensos
y desadaptativos.El miedo se convierte en fobia infantil cuando
el comportamiento no resulta apropiado a la situación :
- Se
evita el contacto de forma reiterada con el estimulo temido
- Es
irracional
- Está
fuera del control voluntario
- Es
intensamente desproporcionada la respuesta de miedo
- No
corresponde a la edad o estadio evolutivo
- Dura
largos periodo de tiempo