MIEDOS INFANTILES por Jorge García

 

Sexo y clase social

Se ha comprobado en numerosas estudios e investigaciones que las niñas suelen tener más miedos que los niños, tanto en número como en intensidad.

 

Existen dos explicaciones a este hecho :

a) Hipótesis biológica:

Diferencia los papeles masculino y femenino en función de sus características físicas. En los mamíferos superiores los machos son constitucionalmente más fuertes y están dotados mejor para la defensa y ataque que las hembras , mostrando menos conductas temerosas.

 

b) Hipótesis sociocultural

Las diferencias están determinadas por el rol social desempeñado por cada sexo. La educación diferencial recibida en un entorno socio-cultural determinado marcará esas diferencias . Las niñas tiene una permisividad mayor para exteriorizar los sentimientos y emociones que los niños , aunque sientan lo mismo. Los reforzadores y los castigos actuaran como modeladores de conducta conformando las diferencias de sexo. Una niña temerosa, que llora ante una lagartija es protegida por la madre mientras el niño debe cazarla para echarla de casa regañándole el padre si muestra algún signo de miedo.

Esto sería coherente con el rol general de comportamiento femenino (necesidad de protección, temerosidad, exteriorización de los sentimientos, etc.), frente al rol masculino ( ausencia de temor, valor y defensa del sexo débil.)

La clase social puede modificar la presentación de determinados miedos madurativos debido fundamentalmente a la actitud diferenciadora de los padres. Las madres de clase media destinan más tiempo a interactuar con sus bebés que las madres trabajadoras. Esto conduce a un desarrollo cognitivo más precoz en los niños de clase media produciendo una aparición precoz de ciertos miedos madurativos. Suelen llorar mucho más ante gente extraña, separación o ciertos objetos poco familiares como máscaras.

 

Sin embargo existe una pequeña porción de miedos infantiles que persisten y continúan durante mucho tiempo, llegando incluso hasta la edad adulta. Estos miedos son los denominados trastornos de ansiedad, es decir cuando la respuesta de miedo es desproporcionada, exagerada, y acaba convirtiéndose en un problema para la familia y el propio niño.

Algunos estudios han demostrado que alrededor del 50 por 100 de los niños entre seis y doce años presentan siete o mas miedos frente a un 6 por 100 que padece miedos intensos y desadaptativos.El miedo se convierte en fobia infantil cuando el comportamiento no resulta apropiado a la situación :

  1. Se evita el contacto de forma reiterada con el estimulo temido
  2. Es irracional
  3. Está fuera del control voluntario
  4. Es intensamente desproporcionada la respuesta de miedo
  5. No corresponde a la edad o estadio evolutivo
  6. Dura largos periodo de tiempo