El castillo-monasterio de Escornalbou es un
lugar cargado de historia, inmerso en un paisaje de excepcional
belleza.Riudecanyes es una pequeña población
donde sus principales atractivos son el pantano y el Castillo
de San Miquel de Escornalbou. El castillo data de finales
del siglo XII, su construcción fue impulsada por el
rey Alfonso I.De estilo básicamente románico,
tras sus múltiples reconstrucciones tiene diversos
estilos.
Fue habitado por monjes agustinianos
y más tarde por franciscanos, hasta que en 1835 se
produjo su desamortización.
En el recinto del castillo hay un bonito
sendero de subida hasta llegar a la diminuta ermita en el
punto más alto de la montaña.
Es una pequeña subida en medio
de la naturaleza, sin duda el esfuerzo vale la pena sobre
todo por la vista de todo el monasterio que se ve desde arriba.Desde
el castillo se puede divisar la costa de Garraf, el Ebro,
Mallorca, el Camp de Tarragona y las montañas de Prades
y el Montsant. |