En 1867 la Comisión Provincial de Monumentos, siguiendo instrucciones de la Comisión Central, fundó el museo que con el tiempo se convirtió en el Arqueológico Provincial de Badajoz. Tras una compleja historia, desde 1989 sus salas de exposición se encuentran ubicadas en el interior de la Alcazaba islámica de la ciudad de Badajoz, concretamente en lo que fue el Palacio de los Condes de la Roca y Duques de Feria, un edificio originalmente tardomudéjar muy reformado por la moderna restauración.
La exposición del museo está articulada sobre la evolución de las culturas asentadas en el territorio de lo que es actualmente la provincia de Badajoz, que en términos geográficos es equiparable al valle medio del Guadiana, principal eje estructurador del espacio y determinante absoluto de sus posibilidades como entorno de asentamiento humano.
La distribución se encuentra determinada por los periodos cronológicos, los cuales se articulan de la siguiente manera:
Paleolítico Inferior y Medio: en su mayo parte representados por piezas talladas sobre cantos de cuarcita y revelan la escasa entidad del poblamiento de esta área en la época.
Calcolítico: compuesto por una gran abundancia de restos, donde se destacan ajuares de dólmenes, ídolos, enseres de la vida diaria, así como la elaborada y compleja metalugia del Bronce, enterramientos en cistas el vaso campaniforme.
Período Orientalizante y Edad del Hierro: con especial representación en el Museo, interesantes son las interesantes estelas de guerrero del Bronce Final, también contiene una pequeña muestra de la Segunda Edad del Hierro.
Mundo romano: dado que el punto principal del territorio, Emerita Augusta, dispone de museo propio, aquí se aprovecha par dar a conocer otros importantes centros urbanos localizados en la actual provincia, y aspectos varios de la vida romana.
Edad Media: dedicado al complejo tardorromano y la introducción del cristanismo, nuevo vertebrador de la cultura en esta zona dentro de la continuidad del mundo romano tardoimperial, con la aportación además del elemento foráneo de la presencia visigoda. También interesa destacar las salas destinadas a arquitectura decorativa de época visigoda, así como la dedicada a la fase islámica de Badajoz.
Se complementa con la visita a la Alcazaba de Badajoz, una de las mayores construcciones militares de época islámica que se conservan.
Finalmente se dedica otro pequeño espacio a la Baja Edad Media cristiana.
Además de las salas de exposición, el museo ofrece al visitante un programa de conferencias divulgativas, una completa colección de material didáctico y publicaciones varias.
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