El
Museo del Vidrio, integrado en el Sistema Español de Museos
del Ministerio de Educación y Cultura, se ubica
en la antigua Real Fábrica de Cristales de La
Granja, uno de los edificios industriales más
emblemáticos de Europa, que fue declarado Bien
de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Castilla
y León por Decreto 134/97 de 19 de Junio. Actualmente
es la sede del Comité Español de la Asociación
Internacional de Historiadores del Vidrio
Nacida al calor
de la nueva dinastía borbónica, la Real
Fábrica de Cristales constituyó uno de
los ejemplos de manufacturas reales más importantes
de toda la España dieciochesca. Como el resto
de manufacturas reales, la Real Fábrica de Cristales
de La Granja se enmarca dentro del reformismo borbónico
cuyo principal objetivo era reducir la masiva importación
de objetos suntuarios extranjeros mediante el fomento
y la protección de la industria nacional. Con
estos mismos objetivos se establecieron una serie de
manufacturas protegidas y financiadas por la Corona:
Real Fábrica de Cristales de La Granja, de Tapices
de Santa Barbara, de Porcelana del Buen Retiro, etc.,
en las que se invirtieron cuantiosas sumas asignadas
a su costoso mantenimiento y a la adquisición
de tecnología y personal especializado extranjero.
El principal objetivo de estas manufacturas era abastecer
de objetos suntuarios los Palacios y residencias reales
de forma que pudiera emularse el lujo de los Palacios
de la Corte europea sin necesidad de recurrir a costosas
importaciones.
Nunca se escatimaron
esfuerzos ni dispendios económicos si éstos
iban orientados a incrementar la calidad o a disminuir
los costes de manufacturación. En esta prestigiosa
manufactura se dieron cita los avances tecnológicos
y artísticos más relevantes y ambiciosos
de toda la Europa ilustrada, se utilizaron máquinas
hidráulicas accionadas por grandes norias giratorias
que daban movimiento a telares de pulidores y raspadores
para desbastar las lunas de vidrio, máquinas
que agilizaban los acabados de las piezas, ajustando
tapones, quitando puntiles o realizando roscas; es
decir, una verdadera tecnología punta, a la
altura de los países vidrieros más avanzados
del momento. |