|
Barrio
Hebreo de Josefov
Es
necesario una vez que se está en esta ciudad comentar la
importancia que tuvo la comunidad judía cuyas costumbres
y actividades podemos seguir desde el siglo X.
Se dedicaron con preferencia al comercio y fueron
perseguidos en muchas épocas; vivían separados por
un muro de sus vecinos cristianos.
La peor persecución fue ya en el siglo XX a cargo
de los nazis.
El
nombre actual es en honor del emperador Jose II, hijo de Mª
Teresa, que fue un monarca liberal que abolió las restricciones
impuestas a los judios, reconociéndolos como ciudadanos de
pleno derecho.
Es
interesante dar un paseo por el barrio para admirar las sinagogas
y la disposición de sus calles. En el interior de sus sinagogas
a pesar de las depredaciones de sus enemigos, aún se conservan
objetos valiosos como lámparas y manuscritos que fueron robados
por los nazis para colocarlos en un museo dedicado a una raza desaparecida
y que fueron devueltos a la ciudad de Praga al término de
la guerra.
Como
curiosidad fijaos en el reloj
que existe en el Ayuntamiento
Judío, tiene los números en hebreo y las manecillas
del reloj giran en sentido contrario.
También podéis contar a los niños la historia
del Golem.
El
cementerio
Judio, con sus tumbas superpuestas a causa del limitado espacio
es curioso, aunque quizás no demasiado adecuado para una
visita infantil.
|