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La Plaza de la Ciudad Vieja
Es
quizás el sitio ideal para empezar a conectar con el espíritu
de Praga. Una vez en ella conviene dar una vuelta por la
plaza procurando fijarse en sus particularidades. El conjunto es
variadísimo pero a la vez armónico y lleno de belleza,
enlazando los diversos estilos sin que pierdan sus particularidades
al mismo tiempo que crean una unidad.
Es
la plaza más antigua de Praga y surgió en el
s. XII. El edificio del Ayuntamiento, núcleo de la ciudad
está fechado en 1399, posee una torre y una capilla con mirador
del s. XIV.
Otros muchos edificios notables pueden admirarse en la plaza como:
La
Iglesia de la Madre de Dios ante Týn (s. XIV y
XV). Es el templo más importante tras la Catedral de San
Vito. Se inicio en la segunda mitad del siglo XII, como una
pequeña capilla románica. Se terminó en el
s. XV.
Sus torres de 80 m. se ven prácticamente desde todos los
puntos de la ciudad.
Escuela
de Týn (gótica y renacentista) a través
de sus soportales se accede a la iglesia. Sirvió como escuela
durante la Edad Media.
Casa
de la campana de Piedra (gótica). Su preciosa fachada
permaneció enmascarada bajo un revestimiento más moderno
hasta hace pocas décadas. Fue edificada para el rey Juan
de Luxemburgo, en la primera mitad del s. XIV. El exterior tiene
el aspecto de un torreón cuadrado, en el interior, se celebran
conciertos y exposiciones y se conservan restos de frescos góticos.
En la esquina exterior, se encuentra la insignia de la campana de
piedra.
Palacio
del Unicornio Blanco. Situado a la derecha del anterior, es
de estilo clásico, con un piso añadido en el s. XIX.
En los sótanos hay una sala románica (s.XII y XIII).
Palacio
de la familia Golz-Kinsky
Es un bello palacete barroco, el aspecto que tiene actualmente se
debe a la reconstrucción de Anselmo Lugano, en la
segunda mitad del s. XVIII pero en los sótanos conserva restos
góticos y románicos.
Alberga colecciones graficas de la Galería Nacional.
Monumento
a Juan
Huss fue erigido en 1915 por Ladislao Saloun,
sobre su basamento escalonado se sienta mucha gente para contemplar
el movimiento de la plaza.
Todos
los edificios de la plaza son notables, generalmente barrocos, sobre
basamentos góticos y románicos. Podéis hacer
que se fijen los niños en la insignia de un carnero con un
joven, junto a ésta existe una casa neorrenacentista, construída
sobre una anterior gótica.
El Ayuntamiento
tiene una bonita ventana renacentista en cuyo dintel puede leerse
en latín "Praga caput regni " (Praga, capital del
reino) y también una pintura de San Wenceslao ecuestre.
Pero lo que más llama la atención de los turistas,
tanto niños como adultos es La
Torre del Reloj Astronómico (s. XV).
El reloj da la hora mostrando las posiciones del sol y la luna.
El calendario ofrece el santoral, los signos de zodiaco y las labores
rústicas de cada uno de los meses.
Cada hora, el esqueleto tira de
la cuerda y toca la campana y se abren las dos ventanas de la parte
superior; por ellas desfilan los doce apóstoles.
También se mueven otras tres figuras situadas a ambos lados
del esqueleto: un turco, y dos figuras alegóricas que representan
la avaricia y la vanidad, esta última mirándose en
un espejo. Los niños no se cansan de admirarlo y muchos adultos
tampoco y eligen sentarse en alguna de las terrazas de las inmediaciones
para gozar repetidamente del espectáculo y también
de la excelente cerveza del país.
Merece la pena subir a ella para contemplar la plaza a sus
pies y también el panorama de tejados rojos.
A
la izquierda del monumento a Juan
Huss, suelen instalar un
mercadillo donde venden fruta, artesanía y recuerdos curiosos.
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