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Un
destino muy sugestivo si queremos hacer un viaje acompañados de
nuestros hijos.
Se trata de un destino cercano,
apenas dos horas de vuelo si salimos desde Madrid o Barcelona, y
con grandes posibilidades: playa y relax, excursiones a sus interesantísimas
ciudades romanas: Dougga,
Sbetla, Carthage
que conserva pocos restos púnicos pero que nos permite ver las termas
de Antonino, las mejores después de las de Caracalla; cerca
de Túnez quedan los restos de un interesante acueducto romano, del
que se conserva un gran tramo y como final espectacular el anfiteatro
de El
Djem,
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Dougga, Sbetla, Carthage que conserva pocos restos púnicos pero que nos permite ver las termas de Antonino, las mejores después de las de Caracalla; cerca de Túnez quedan los restos de un interesante acueducto romano, del que se conserva un gran tramo y como final espectacular el anfiteatro de El Djem, el mejor conservado del norte de Africa y el segundo en tamaño del imperio romano.
El
pasear por estos restos del pasado, casi siempre al lado del mar,
es un placer.
También en esta zona, no lejos de Carthage, se encuentra en un palacio de un antiguo Bey (príncipe o gobernador) el Museo del
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Bardo, que guarda una magnífica colección de mosaicos romanos y bizantinos recogidos de las ciudades y villas romanas que existieron en el pasado; la colección es magnífica y el palacio muy interesante.
Se pueden hacer excursiones en dromedario y/o en 4x4 por el desierto, también en caballo o en calesa.
Pasear por un oasis y comer dátiles recién cogidos y de una calidad excepcional son también otras posibilidades. |
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