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· VIAJAR
EN BARCO
No suele ser tan frecuente
como en los otros medios de locomoción. En España sólo
para ir a las Islas Baleares o islas cercanas a la costa. Muchos de estos
viajes se hacen por la noche, para evitar el mareo, ya que la mayor parte
de la travesía se puede hacer durmiendo.
Para no arruinar el viaje, tanto el de los niños como el nuestro,
conviene que hagamos alguna previsión y, de no estar absolutamente
convencido de que no nos marearemos, debemos consultar con el médico
y tomar las medicinas que nos prescriba.
La cubierta superior y el centro del barco son los lugares donde el movimiento
es menos perceptible, ver alejarse y aproximarse la costa es una experiencia
emocionante para los niños, observar el color cambiante de las
aguas según la luz del cielo, puede ser interesante, aparte de
la belleza estética.
Si hay suerte se pueden ver bancos de peces y delfines. Hay que tener
un cuidado extremo con los niños, no dejarlos nunca solos, no solo
por el peligro del mar, sino también porque pueden tropezar con
alguno de los elementos del barco y sufrir un accidente. Caso algo distinto
es cuando realizamos un crucero con actividades especiales para los niños,
aunque nunca deben estar solos sin vigilancia.
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